Concierto Los Marismeños

Desde Look at Flowers nos describen la noche del concierto de esta manera:

“Ayer hubo un concierto de LOS MARISMEÑOS en la FINCA EL ROCÍO, acompañado de cena.

Hubo una nutrida asistencia de público a la cena y más aún llegarón después de cenar al concierto.

Los cantantes levantaron largos aplausos y los asitentes participaron bailando sevillanas con verdadera afición.

En resumen, otro clamoroso éxito de la familia Massó.”

Acompañando con estas fotos:

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La Huelva de mediados de los sesenta fue el primer escenario que acogiera el arte de una de las formaciones más importantes de la música del sur: Los Marismeños. Pioneros junto a otros pocos grupos de la etapa de mayor esplendor de las sevillanas, también hay que considerarlos como grandes creadores de infinidad de rumbas y fandangos que han quedado hechos copla en la eterna memoria del pueblo andaluz.

 Cuentan que Manuel Pareja-Obregón, al que ellos denominan su maestro, tuvo que pedirles permiso a sus padres para llevárselos a Madrid, dado que aún no eran mayores de edad. Fue entonces cuando grabaron su primer disco, un EP de cuatro canciones que bajo el sello Yupy (Sono-Play) viera la luz en 1967. Al momento llaman la atención de una de las compañías discográficas más importantes del país, Hispavox, donde permanecerían ininterrumpidamente desde 1968 hasta 1992.

Los Marismeños siempre destacaron por su carácter innovador, bien por su especial gracia sobre los escenarios, bien por incluir instrumentos poco usuales en las sevillanas, bien por experimentar con formas clásicas como los fandangos. Aquí merecen una mención algunos de sus arreglistas más destacados, como Felipe Campuzano, Jesús Glück o Manolo Gas. Pero es Jesús Bola principal responsable del sonido de la última etapa de Marismeños, que a partir de 1994 se reinventan así mismos, tomando unos aires más flamencos y puros, y marcando nuevamente tendencia entre otros grupos jóvenes.
 

Desde sus orígenes, el grupo ha sabido rodearse de los mejores letristas y compositores del momento: Rafael de León, Ángel Peralta, Manuel Pareja-Obregón, Manuel López-Quiroga, Paco de Lucía, Paco Cepero, Ignacio Román… En etapas posteriores, y en una obligada renovación, se suman a esta plantilla nombres como Eduardo Fernández Jurado, Onofre López, Feliciano Pérez, Miguel Zarza, Eliseo Monsalvete, Juan de Dios Pareja-Obregón, Melchor de Santiago… Cabe también destacar en esta continuación del estilo “marismeño”, tras abandonar la principal batuta de Pareja-Obregón, la labor como compositor de uno de sus componentes: Juan Alejandre “Juanini”.

Los Marismeños es un grupo de fundamental carisma rociero -por algo la marisma los bautizó- y en este sentido tenemos que citar su hermanamiento con el pueblo almonteño, al que en casi todos sus discos han dedicado una canción, y el que agradecido, les para año tras año a la Virgen del Rocío, para que desde un porche de una casa rociera el grupo le cante frente a frente a esa Blanca Paloma de su devoción, viviéndose un momento de especial emoción y sentimiento. Este hecho se ha convertido en tradición, y los costaleros de Almonte han repetido el detalle también con otros artistas.

Entre sus rumbas de éxito podemos destacar “Maruja Limón”, “Caramba, carambita”, “Agua de coco”, “María Belén Santajuana”… En fandangos: “Tres amores en mi vida”, “Yo me voy a la Alameda”, “Ole mi tierra que es Huelva”, “El rosario de la aurora”… Y en sevillanas, su género más practicado: “La historia de una amapola”, “Una oración rociera”, “Vente a razones”, “Salta la reja almonteño”, “Yo siempre fui con Triana”, “Almonteño déjame”, “Perdónala”, “Huelva, donde el fandango ha nacío”, “Que también es de Sevilla”, “Sevillanas de Triana”… y un largo etcétera. Pero Los Marismeños han interpretado otros muchos géneros, como los valses, los boleros o los pasodobles, destacando entre éstos “Con las bombas que tiran”.