Bodas de verano.

Es verano y van llegando a nuestra Finca las bodas de estas fechas, nosotros siempre preparamos todos para que los invitados lo pasen lo mejor posible y no sufran las altas temperaturas pero, además, os vamos a dejar un artículo sacado de “¡Hola!” con consejos para los asistentes.

 
“Si te encuentras en el rango de edad millenial, es posible que en los próximos tres meses tengas alguna boda a la vista: la generación nacida en los años 80 y hasta los años 00 es la que más probabilidades tiene de pasar por el altar en los próximos diez años. Este boom de bodas suele traducirse en varias ceremonias al año, repartidas a lo largo de las cuatro estaciones, pero con un pico especialmente alto en las bodas veraniegas, que para eso es la temporada alta nupcial. Si encima una de estas bodas se celebra en pleno agosto, el combo sale redondo: vestido de etiqueta + temperaturas por encima de los 30 o 35 grados no siempre casan, valga la redundancia, a las mil maravillas.

Si quieres sobrevivir a las bodas veraniegas, es importante tener en cuenta el dress code lo mismo que el parte meoteorológico a la hora de elegir qué ponerse. La hora del día suele marcar el largo del vestido (corto de día y largo de noche, aunque a menudo podemos llevar un traje cóctel también en las bodas de tarde, especialmente en escenarios muy veraniegos), lo mismo que la etiqueta indicada por los novios en la invitación. El blanco ibicenco, el color del verano, se descarta casi de entrada en casi todas las bodas españolas, no tanto porque así lo marque el protocolo, como indican los expertos, sino por no convertirnos en la comidilla al hacer la ‘competencia’ a la novia con nuestro vestido. Beauty look, kit de emergencia, zapatos, dress code… ¿Sabes cómo sobrevivir a una boda summer?
 
1. ¿Pamelas o tocados? Las primeras protegen del sol y dan algo de sombra al rostro, dependiendo del tamaño del aña, pero solamente puedes llevarlas en las bodas de día y hay que quitárselas una vez te sientes a comer, ya que solamente pueden llevarse durante la ceremonia (y a menudo hay que quitárselas para no tapar la vista a otros invitados), y durante la recepción. Aunque a primera vista parezcan una buena opción, una pamela que no sea de un material natural y transpirable puede arruinar un peinado combinada con el calor -además del hecho de que tendrás que llevar el pelo suelto o a lo sumo con una coleta, y olvidarte de recogidos fresquitos-, y acabar convirtiéndose más una molestia que un accesorio útil. Si tienes una boda summer, analiza la hora el día en que se celebra la ceremonia y considera los pros y contras de las piezas de headwear más grandes frente a otra más pequeñas como diademas o tocados.
 
2. Sandalias todoterreno. Si a estas alturas las flats son aptas para la novia, también lo son para sus invitadas, aunque hay que tener cuidado a la hora elegir modelo. Unas sandalias planas, abiertas, con adornos de joyería, pueden funcionar con un vestido largo, y unas tipo gladiadoras con un traje corto corto, intentando evitar los diseños muy casuales o deportivos, o actualizando los mismos, por ejemplo, con una pulsera tobillera. Otros zapatos veraniegos que puedes llevar sin problemas, evitando los salones de piel: las alpargatas de diseño, con cuña o flatforms, con acabados metalizados, abiertas en el talón o la puntera, y en materiales súper naturales, como el yute y la loneta. Si la boda es de playa o en un jardín, los novios ya han decidido por ti: di adiós definitivamente a los tacones si no quieres pasarte el día hundiéndote en la arena o el césped.
 
3. Maquillaje líquido, no gracias. Igual que para las novias el maquillaje waterproof es poco menos que obligatorio, para las invitadas veraniegas el maquillaje líquido está prácticamente prohibido, a fin de evitar pasarse el día retocando bases, sombras y eyeliner en el lavabo. Apuesta desde primera hora por el maquillaje en polvo y de larga duración, que resista todas las horas que vas a pasar de pie o andando bajo el sol de un sitio para otro, mientras te acomodas en la Iglesia, esperas a que salgan los novios o tomas un cóctel durante la recepción.
 
4. No te dejes las gafas de sol en casa. Unas buenas sunnies pueden vestir tanto como un tocado, un clutch o unos zapatos, y las echarás en falta si te las dejas en casa y la ceremonia es al aire libre. Elige unas con una montura metálica si llevas un vestido estampado o con un color muy vistoso, o de pasta con un marco ‘retro’ si quieres añadir un toque de color.
 
5. Añade ‘extras’ summer a tu kit de supervivencia beauty. La barra de labios, el rímel por si se cae alguna lagrimita… y una hidratante con factor de protección solar en tamaño viaje, toallitas antibrillos para matificar la piel, polvos compactos, desodorante, un lazo para hacerte una coleta con lazo si el calor aprieta, un abanico y una pequeña botella de agua.
 
6. Color blanco no… pero off white sí. Los colores claros reflejan la luz de sol en lugar de absorberla, y de ahí que el blanco sea uno de los colores más populares en verano. Si no quieres ‘competir’ con la novia y su vestido, prueba con combinaciones en dos colores, por ejemplo con pantalones blancos ligeros, o incluso cropped o kick flate, con un top en un color brillante como el verde o el azul, palabra de honor o asimétrico con un hombro al descubierto. También valen los estampados con mezlca de blanco, los diseños off-white como un café o un crema. Opta por vestidos ligeros y frescos, en tejidos naturales que no se peguen a la piel, y añade alguna prenda extra, como una pashmina, si crees que la celebración va a prolongarse hasta bien entrada la noche.
 
7. No te olvides de beber agua. Ya sea llevándote una pequeña botella, si te cabe en el bolso, o pidiendo un agua mineral entre cóctel y cóctel de champán. El calor hace que nos deshidratemos más rápidamente, lo mismo que el alcohol: combinar ambos puede hacer que te levantes con un dolor de cabeza mayor del que esperabas al día siguiente.”
 
Fuente: ¡Hola!